El sastrecillo by Domingo Alberto Martínez

Masticadores

Mientras el sastre forcejeaba en su banco de trabajo con un penacho de plumas de guacamayo, y bufaba y se tiraba de los pelos por culpa de los uniformes de la Guardia Republicana, rebosantes de medallas repujadas, de galones de colores y un sinfín de escarapelas, un niño de cuatro o cinco años, sentado en el suelo, jugaba con la lluvia de recortes que caía de la mesa a cada rato. Trabajaba con ahínco, igual que su padre. Imitaba sin darse cuenta sus guiños, sus trazas, los ademanes, cómo fruncía el ceño, de qué manera se rascaba la barba. Comparaba con gesto de entendido los distintos géneros, las hechuras y el corte; y sólo al cabo de un examen riguroso decidía en qué parte del disfraz iba a convertirse aquel trozo de almazuela, de tafetán o de encaje.

¡A formar!, le ordenó de repente a un fantoche de madera que…

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